domingo, 29 de enero de 2012

PAISAJE

Paisaje (extensión de terreno que se ve desde un sitio),[1] es un concepto que se utiliza de manera diferente por varios campos de estudio, aunque todos los usos del término llevan implícita la existencia de un sujeto observador y de un objeto observado (el terreno) del que se destacan fundamentalmente sus cualidades visuales y espaciales.
El paisaje, como componente del medio ambiente, es objeto de protección por parte de diversas leyes e instituciones nacionales e internacionales (UNESCO y Consejo de Europa).
El paisaje, desde el punto de vista geográfico, es el objeto de estudio primordial y el documento geográfico básico a partir del cual se hace la geografía. En general, se entiende por paisaje cualquier área de la superficie terrestre producto de la interacción de los diferentes factores presentes en ella y que tienen un reflejo visual en el espacio. El paisaje geográfico es por tanto el aspecto que adquiere el espacio geográfico. Se define por sus formas: naturales o antrópicas. Todo paisaje está compuesto por elementos que se articulan entre sí. Estos elementos son básicamente de tres tipos: abióticos (elementos no vivos), bióticos (resultado de la actividad de los seres vivos) y antrópicos (resultado de la actividad humana). Determinar estos elementos es lo que constituye el primer nivel del análisis geográfico.
En biología, algunos conceptos utilizan el término paisaje.
El paisaje, desde el punto de vista artístico, sobre todo pictórico, es la representación gráfica de un terreno extenso. Con el mismo significado se utiliza el término país (no debe confundirse con el concepto político de país). El paisaje también puede ser el objeto material a crear o modificar por el arte mismo.
En literatura, la descripción del paisaje es una forma literaria que se denomina topografía (término que también da nombre a la topografía como ciencia y técnica que se emplea para la representación gráfica de la superficie terrestre). En construcciones literarias y ensayísticas es habitual comparar el paisaje con el paisanaje (de paisano), es decir, el medio con los grupos humanos
Protección del paisaje
Paisaje cultural
Los paisajes culturales son una denominación de la lista del Patrimonio de la Humanidad, y se declaran por la Unesco.
Convenio Europeo del Paisaje
Desde el año 2000 existe el ELC (European Landscape Convention o Convención de Florencia), cuyo documento fundacional entró en vigor en 2004 y ya ha sido firmado y ratificado (20-08-2008) por 29 de los 46 países miembros del Consejo de Europa (y firmado por otros seis).[2] Su propósito general es establecer un marco para la protección, gestión y planificación de los paisajes europeos. Su objetivo último es conservar y mejorar su calidad. Las estrategias que plantea animan a la implicación del público, las instituciones, autoridades y agentes locales, regionales, nacionales e internacionales en procesos de toma de decisiones públicas. El Convenio reconoce todas las formas de los paisajes europeos: naturales, rurales, urbanos y periurbanos, y tanto los emblemáticos como los ordinarios y los deteriorados. En el Art.1 de su documento fundacional define paisaje como: Área, tal como la percibe la población, el carácter de la cual es resultado de la interacción de factores naturales y/o humanos.
El paisaje en la geografía
El paisaje se define como un espacio con características morfológicas y funcionales similares en función de una escala y una localización. La escala vendría definida por el tamaño del paisaje o, lo que es lo mismo, el tamaño de la "visión" del observador. Por ejemplo, un paisaje regional como un gran desierto puede esconder paisajes diferenciales a escala local.
La localización es la posición del volumen del paisaje respecto a un sistema de referencia, que en este caso es el globo terráqueo en su totalidad. La forma del globo está modelizada por la cartografía y actualmente existen varios sistemas de referencia y localización. Los sistemas más usados son las coordenadas geográficas clásicas (grados de latitud y longitud) y las UTM
En la tradición de ciencias del paisaje se han establecido tres elementos o subsistemas principales que componen los paisajes: abiótico, biótico y antrópico. Las posibilidades combinatorias, prácticamente infinitas, que se pueden dar entre ellas determina las caraterísticas de un paisaje en particular.
Formación y definición del paisaje
El paisaje surge de la interacción de los diversos agentes geográficos. Estos agentes son materiales y energéticos de los que derivan formas y procesos. Se clasifican en Litosfera, Atmósfera, Hidrosfera y Biosfera. De esta última se diferencia la Antroposfera formada por las poblaciones humanas y que juega un papel diferenciado como agente del paisaje.
La interacción de estos agentes forma el amplio espectro de paisajes definidos por sus características geográficas. La relación que existe entre todos sus elementos constitutivos es multicausal y dinámica. Los cambios son tanto producto como condicionante de la dinámica de los paisajes, en los cuales el ser humano cumple un papel específico.
De manera dominante y con influencia total sobre el paisaje está la litosfera. Las estructuras formadas por el movimiento de las placas tectónicas es decisiva para la formación del escenario que es el paisaje. Diferencia los terrenos continentales de los oceánicos y condiciona fuertemente las estructuras superficiales que presenta la corteza terrestre, o lo que es lo mismo, el relieve
Estos relieves son transformadas a nivel superficial por la atmósfera y la hidrosfera a través de la erosión el transporte y la sedimentación. Estos dos agentes (que actúan como uno solo, pero que siempre se han separado por la diferencia funcional entre estado líquido y gaseoso) se encargan de equilibrar los relieves litológicos erosionando los resaltes (montañas, picos, escalones), transportando los materiales erosionados y depositándolos en las zonas más planas o en el mar, y dando lugar a formaciones superficiales.
Las formaciones superficiales (suelos, y depósitos detríticos varios) con el paso del tiempo a escala geológica forman las rocas sedimentarias entre otras.
La biosfera se asienta sobre la superficie, que es la zona de contacto entre las diferentes esferas, y de manera especial en la hidrosfera. La biosfera transforma el paisaje superficial pero limitada según sus características funcionales a los relieves litológicos, a las características atmosféricas (climas) y a la disponibilidad de agua.
La biosfera incluye el reino animal y el vegetal pero incluye también al "reino edáfico" de los suelos, al reino de los hongos, de las algas y de cualquier microorganismo que interactúe geográficamente aunque no pueda ser clasificado en estos reinos (Virus y otros)
De manera especial destaca en la biosfera la antroposfera formada por los seres humanos en su organización social y en su poblamiento y uso sobre el territorio. Ya que su influencia abarca casi todos los rincones del planeta, el paisaje ya no está definido por sus agentes naturales, los paisajes naturales sólo son espacios marginales y residuales.
El paisaje es una realidad socio-territorial, por lo que se pasa del paisaje natural al paisaje cultural. Sin embargo, a pesar de las sustanciales diferencias de estos dos tipos de paisaje, el planeta Tierra (más específicamente su superficie)se presenta como un espacio diverso y cambiante en el cual el calificativo que se acerca más a su realidad es el de paisaje natural y cultural de forma conjunta, mutuamente influenciados, coevolucionando, en constante interacción.
Paisaje en biología
El paisaje en el arte
Pintura
El paisaje es un fenómeno tardío de la civilización y más tardío aún para la filosofía. Es uno de los más tardíos logros del refinamiento de las culturas humanas. Los animales habitan el paisaje y lo van alterando de alguna manera y en alguna medida, pero son incapaces de percibir el espacio físico y geográfico del paisaje como algo bello, estético y hermoso. El mismo ser humano tardó mucho en descubrirlo siendo que su vida giraba en torno a éste al realizar diversas actividades sobre él, al vivir en él.
Desde las pinturas rupestres hasta casi el romanticismo, la naturaleza aparecía muy pocas veces en las obras pictóricas como paisaje.
El Arte chino fue posiblemente el primero en tratar específicamente, o descubrir el paisaje: a partir del siglo V lo trabajaron como tema pictórico. Esto fue posiblemente debido a la introducción del budismo y su visión estética de la naturaleza, lo que fue muy favorable para la aparición de este tratamiento artístico. También es el paisaje un aspecto central del Arte del Japón. El arte europeo no comienza a considerar el paisaje hasta el Renacimiento. Desde el siglo XVI se va convirtiendo cada vez más en objeto de interés por sí mismo y no como fondo de una composición religiosa o de un retrato. Con la pintura de paisaje holandesa del siglo XVII (Jacob van Ruysdael) puede considerarse que se ha convertido en un género pictórico.[3] El siglo XIX será el de mayor impulso al género, sobre todo con la Escuela de Barbizon y el plenairismo (los pintores pintan al aire libre y no en sus gabinetes). Con ocasión de este nuevo interés por la plasmación del instante fugaz en plena naturaleza, se impulsa el uso de técnicas como la acuarela, que exige la mayor rapidez en la ejecución, aunque también se da un tratamiento muy intelectualizado, como el del impresionismo, que se basa en el estudio de la luz y sus variaciones, llegando al extremo del puntillismo.
Es curioso que en ciertos momentos cronológicamente diferentes de oriente a occidente, la geografía y naturaleza dejaron de ser objeto de temor, espacio simbólico de los poderes míticos o de los espíritus de la región, espacio del amar y el engendrar, pero también del parir con dolor, espacio de trabajo que con el sudor de la frente le arranca unos magros frutos a esa tierra que hay que temer y al mismo tiempo respetar ya que de ella vivimos y en ella morimos y terminó siendo también objeto estético, de belleza en las obras artísticas.
Para comprender el paisaje es necesario tomar en cuenta dos elementos personajes: el espectador y el paseante o viajero. No existe una estética en el paisaje hasta que ésta sea otorgada por el ser humano, el artista es quien la identifica y la reproduce. El responsable de la creación de un paisaje es el viajero, aquel sujeto que recorre las tierras, encontrándose con los espacios geográficos y se propone hacer una compilación de sucesos, de temas, de objetos, de elementos, dentro de un solo cuadro. El espectador sería aquel que es el beneficiario de los resultados, es aquel que disfruta una obra llena de Naturaleza donde el hombre y su necesidad de presencia ha sido borrado.

martes, 24 de enero de 2012

RESEÑA HISTORICA PREPARATORIA MAURICIO MAGDALENO.

La máxima casa de estudios de Tabasco, Zac., nace por iniciativa de él entonces supervisor de Escuelas Preparatorias de la zona, Profr. Gabriel González Carrillo (ya finado), quien convoca a un grupo de vecinos de la ciudad a organizarse para proponer a la Dirección de Educación y Servicios Sociales del Estado. Se estableciera en Tabasco una escuela de Nivel Bachillerato por ser esta necesaria, que sin mucho dudarlo autorizan la apertura del plantel.
29 años de vida tiene nuestra escuela preparatoria ya que por acuerdo del comité organizador de su creación, se tomo el acuerdo de celebrar el 13 de mayo como día de su fundación por ser este la fecha del natalicio de quien hoy lleva su nombre, en septiembre de 1982 abrió sus puertas por primera vez a los jóvenes del pueblo y de sus alrededores.
La Secretaría de Educación Pública, entrega la cédula de identidad a la Institución con fecha 29 de septiembre de 1983.
Conseguido su primer objetivo, el siguiente problema por resolver fue que nombre ponerle a la institución siendo esto la primera exigencia de los jefes de educación en aquel tiempo.
Después de analizar y discutir profundamente el tema las personas iniciadores del proyecto y naturalmente dirigidos por el Profr. Gabriel, se decidió por darle el nombre a nuestra escuela el del ilustre escritor tabasquense “MAURICIO MAGDALENO” como un reconocimiento a tan honorable personaje.
Al inicio la escuela comienza sus labores en el centro de la ciudad en el local que hoy ocupa la biblioteca y algunas oficinas gubernamentales, con una planta de maestros colaboradores y al frente de ella el mismo Profr. Gabriel.
Es hasta el ciclo escolar 1987-1988 cuando se entrega por parte del Gobierno del Estado, el inmueble que actualmente ocupamos con la construcción de 3 aulas, un área para laboratorio de química y física que se ocupo como Dirección, bodega de herramientas, pórtico y baños. Por lo que en el mes de Noviembre del mismo ciclo escolar, se trasladan del antiguo inmueble, alumnos y maestros a las nuevas instalaciones.
Con el paso del los años, se fue nombrando personal pagado ya por la administración estatal.
Varios directores y docentes han prestado sus servicios ya en nuestra institución, por necesidades propias unos se han ido y otros han llegan.
Actualmente se atienden en esta escuela a 360 jóvenes por 16 maestros 4 trabajadores de apoyo y lo hacen con entusiasmo voluntad y dedicación, preocupados siempre por servirles de la mejor manera posible.
El Profr. Gabriel, por su cargo que tenía, tuvo que dejar la responsabilidad de la escuela a uno de los primeros profesores que llegaron ya nombrados por el estado, quedando el compromiso al Profr. José María Ortega Mojarro.
Después la Dirección de Educación del Estado nombro al Profr. Leobardo Gutiérrez Mendoza (ya finado) Director de la Escuela Preparatoria, posteriormente, ya por necesidad personal o de la propia escuela han sido directores de la misma la Profra. Gregoria Román Reyes, el Profr. Ithamar Hernández Avilés, el Profr. Serafín Navarro Núñez, el Profr. Javier Camacho Ávila.
Actualmente funge como director el Ing. Raudel Alvarado Barajas.
Quiero terminar la reseña de la Institución leyendo la biografía de quien hoy lleva su nombre.
Mauricio Magdaleno nació en Tabasco, Zacatecas el 13 de mayo de 1906. Cursó sus primeras letras en la ciudad de Aguascalientes, y sus disciplinas superiores en la ciudad de México, en la Escuela Nacional Preparatoria, posteriormente continuó en el Centro de Estudios Superiores, lo que más tarde sería la facultad de Filosofía y Letras.
Cabe citar entre sus más importantes obras: Campo celis (1935), Concha bretón (1936), La Tierra Grande (1949) y las Palabras Perdidas (1956).
De su literatura cinematográfica destacan: Flor silvestre (1943), María Candelaria (1944), Bugambilia (1945) y Maclovia (1948) entre otras muchas más.
Incursionó también en la política, habiendo desempeñado (entre sus más importantes cargos) Jefe de los Departamentos de Bellas Artes y de Bibliotecas de las Secretarías de Hacienda y Educación Pública, Diputado al congreso de la Unión, Director General de Acción Social del Departamento del Distrito Federal, Senador de la República (por su natal Zacatecas) y subsecretario de Asuntos Culturales en la Secretaría de Educación Pública.
Don Mauricio muere en su casa de la Ciudad de México, rodeado de su esposa Rosario, de sus hijos Mauricio y Rosario y sus nietos, el día 30 de junio de 1986.